martes, 25 de julio de 2017

La Rosa de los vientos sigue agitando sus pétalos dorados. Un verano atípico, al que le cuesta estabilizarse en primer cuadrante. De hecho, el ciclo de nordeste está siendo muy corto y cambia rápido a  poniente. Esto es muy bueno para nuestra afición, desde luego. Hoy viró a NNE y el mar de fondo se paró, dejando mar rizada que no crea suficiente espuma en la piedra. Casi me alegro, porque puedo ver el mar sin ansias y con el recuerdo reciente de tan buenas piezas. Pero fiel a su espíritu rebelde, el clima parece que volverá a girar y traerá mar suficiente. El jueves, puede ser...estaré ojo avizor...

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