martes, 8 de agosto de 2017

Forma parte de la época de escasez que vivimos convertir el encuentro con alguna lubina en un acto desesperante. El panorama actual no invita al optimismo respecto al progreso de la pesca deportiva. El vertiginoso ascenso de la modalidad puede ser algo pasajero. El spinning, sin capturas, acabará en el.olvido, por el propio cansancio de los aficionados.

Yo percibo este problema día a día, en  la soledad que vivo en mis mejores posturas. Los roballos escasean tanto que muchos aficionados preferís disfrutar de capturas menores en zonas de fácil acceso. El boom comercial y publicitario puede estar condenado al fracaso si las capturas se vuelven una simple anécdota. ¿Cómo sumar aficionados ante la frustración continuada?
Además, está disciplina puede ser cara si nos dejamos llevar por la publicidad exacerbada que se sirve en todos los medios.

Mirad, hago gala de la sinceridad de siempre. Pesco algún roballo, de vez en cuando. Pero no os imagináis la cantidad de lances, kilómetros y dedicación que esto requiere. Si alguien quiere aumentar su probabilidad de capturar lubinas, mejor hace contratando un chárter. Pero esas roballizas las "pescará" el patrón, que cobra para dejarte en posturas inalcanzables para el pescador de costa.

Yo soy duro y me resigno en la aceptación de la situación actual. Lo hago por pasión y porque quiero disfrutar lo que me quede, que puede no ser mucho. Los jóvenes lo tenéis muy complicado y solo alguno de entre vosotros llevará dentro de sí esa pasión absolutamente indispensable.

Los tiempos buenos hace mucho que han pasado. De hecho, desde las años 80 la caída en la población costera de lubinas ha sido espectacular. Donde circulaban robalos ahora estos ejemplares aparecen esporádicamente. Y dentro de un tiempo quizá -y ojalá me equivoque- desaparezcan definitivamente.

Como poco os deseo suerte, ánimo y no dejéis de echar un último lance, que puede que sea el que aferre un buen roballo...


Estos días han sido complicados. Los peces están difíciles. Los capotes, diarios. Y eso pese a que el mar no está mal del todo.

Hoy volví a darle muy duro. Lo peor es que pese al estado óptimo del mar en el spot que visité, los robalos grandes ni aparecen. Al final, una lubina muy guapa tomó el Sandy Andy. No hubo más, pero mañana se intentará otra vez. No hay otra manera, y eso es lo que tendremos que aceptar en la actualidad.



9 comentarios:

  1. Y tanto que es asi como bien dices Carlos,miles de lances para poder cobrar una pieza decente y menos mal si acude un robalo veterano a nuestros spots preferidos pero por desgracia cada vez se muestran como " rara avis" por nuestra costa, es el destino que nos espera, pena de los nuevos spinners que solo les quedara el recurso de las rias para engañar furagañas con equipos ligeritos y eso mientras no acabemos con la especie. En fin de nada vale quejarse mientras no se tomen medidas ante tanto desman por parte de la flota pesquera y de algunos aficionados que no respetan las tallas minimas que tambien es otro caballo de batalla concienciar a este tipo de pescadores.

    Un abrazo

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  2. Es tan fácil como que las facilidades técnicas de pesca han aumentado exponencialmente y se han aprovechado. Y qué los gestores, ante todo, hace un cálculo político de la situación. Antes veremos prohibida la pesca deportiva, incluso la de infantería, que revertida o mejorada la situación.

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  3. Llegan barcos cargados de anchoa y los aficionados a corcho corrido llenan baldes de lubinetas que luego corren a vender; doy fe que se las compran. Y los jubilados y no tan jubilados que con sus curricanes ligeros las sacan por docenas para ponerlas "frititas vuelta y vuelta en harina porque se ha hecho así toda la vida".
    Los profesionales. Llega la costera del bonito. Cogen sardina y bocarte pequeño para llenar sus viveros. El bonito del cantabrico uno a uno. Uno a uno, pero para coger ese cebo echan las redes en zonas de la bahía donde a veces hay escasos cinco metros de calado. Claro, la lubina dodarada sargo etc. va "pal saco".tema aparte redes habituales trasmallos y palangres, legales y otros criminales. Hace seis años cogí un bello animal de 4.370 g. No espero volver a coger uno así. No aqui. Saludos a todos.

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  4. Las perspectivas no son,en efecto,para nada halagüeñas. Si nos dejamos aconsejar por la lógica,el panorama no puede ser otro que el que tú describes.No obstante,yo me resisto a perder la esperanza.Toda esa pléyade de pequeñas lubinas que pueblan nuestras playas y roquedos (que de esas sí que hay),deberán,en su día,alcanzar la madurez.No todas lo harán,por supuesto,pero sí,quizás,las suficientes para no dar por perdida la batalla. Y para reforzar esta teoría,y evitar que sea,tan solo,la ilusión producto de un deseo,está el ejemplo de la merluza,el bocarte e,incluso,del mismísimo atún rojo.Tras las drásticas medidas de protección adoptadas ,los datos más recientes,apuntan que,de estar,hace unos pocos años,al borde mismo de la extinción,kas tres especies han tenido un repunte significativo en sus stocks (muy evidente en el caso de los dos primeros) .El caso de la lubina no es,ciertamente,el mismo,ya que sus ritmos de crecimiento son más lentos,pero a su favor tiene el de ser una especie sumamente ubicua y resistente,capaz de prosperar en ecosistemas de lo más variado y en condiciones de lo más variopinto.Es por ello,por lo que creo que no debemos tirar la toalla,y por lo que confío y deseo) que todo no está aun perdido definitivamente. Amén

    Saludos,Carlos

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  5. Estamos destinados a desaparecer, tanto las lubinas como nosotros mismos, pero como deportista no pienso en capotes, ni en grandes capturas, ni en las pequeñas, y si que pienso en pasar tiempo pescando, que no significa para nada tener que matar peces, creo que todo en la vida son etapas que empiezan y que terminan y el truco, si acaso lo hubiera, consiste en disfrutarlas y en evolucionar con ellas, no vivo la pesca de la misma forma que la vivia hace 20 o 30 años, pero es que la pesca y yo, en estos 20 o 30 años hemos cambiado mucho, ni para mejor, ni para peor, hemos evolucionado y ambos nos hemos adaptado hasta llegar a la actual situacion, pero aun a dia de hoy seguimos disfrutando muchisimo de esta simbiosis casi magica, hasta el dia en el que falten los peces o falte yo, porque la mar, llena o vacio de vida, seguira muchisimo tiempo despues de que faltemos todos...animo y un saludo.

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  6. Es desesperante pero no me rindo y disfruto del entorno con ilusión de ese róbalo que está por venir. Anímate y un saludo desde Cantabria.

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  7. Totalmente de acuerdo.Yo no he podido vivir por desgracia esos años 80, pero si que te puedo asegurar que hace 10 años aprox. las había en muchísima más cantidad. Creo también que el no haber vivido esos tiempos de tanta abundancia me hacen valorar las capturas de porte incluso las pequeñas con más entusiasmo.
    No tiene pinta de que valla a cambiar y como bien dices está en un declive absoluto.
    También apuntar como algo positivo que en mi zona no he visto tanta lubineta como este año,es exagerado las hay a patadas, cosa que estos últimos años no ha pasado.
    Un saludo Carlos y seguiremos pateando piedras y respirando salitre porque eso es lo que nos mantiene vivos!

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  8. Los tiempos buenos han pasado pero mi pasion y fe por esta pesca siguen como el primer dia y seguiran asi hasta el dia de mi muerte.Carlos somos los ultimos romanticos de esta pesca, nunca sere un pescador deportivo ocasional o un pescador que se rinde por la escasez de lubinas, siempre doy con ellas y aunque no diera con ellas la felicidad que me produce estar al lado del mar, respirar aire puro es impagable.

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  9. No creo que lleguen medidas como en otros países europeos. Aquí tenemos un maná, si lo sabemos administrar.
    Sin embargo, está claro que no sabemos. Sin embargo, el ser humano ha sabido adaptarse a cada momento de la historia y por ello, llegado el momento, tendremos que hacerlo nuevamente.
    Quizás toque pescar especies que nunca pensaríamos pescar. La otra opción es colgar los bártulos y echar mano de recuerdos o de material virtual, de otros lugares donde las cosas se hacen bien o al menos, mejor que aquí.
    Saludos

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